Los proyectos progresistas exigen que: ¡NO nos sentemos a esperar!…
4 agosto, 2010 | Por José Luís | Categoria: Análisis, Especiales, OpiniónEl progresismo suele ser en estos 10 últimos años el que ha puesto la iniciativa en cada uno de los pasos positivos que ha dado nuestra sociedad:
Patricia Walsh impulsó la anulación de “la obediencia debida y el punto final”, que inició el proceso que hoy tiene en el banquillo a miles de genocidas de la dictadura…
156 organizaciones del sector se reunieron en la “Coordinadora para la radiodifusión democrática”, que empujó por años el texto que es hoy la base de la ley de medios audiovisuales…
¿Quién fue el “padre” de la asignación universal por hijo”? Todo el arco progresista puede mostrar haber estado en el tema, especialmente la CTA…
¿Y de recuperar Aerolíneas?
¿O de desarrollar una política que haga el centro en la Unión Latinoamericana?
En todos los casos, hay múltiples paternidades. Y un “venir avanzando con dificultades”, aunque sea el partido que ejerce el Gobierno el que las ha hecho leyes…
¿Por qué?
Básicamente: Porque la acción del kirchnerismo NO ha hecho su centro en movilizar a la sociedad – Incluso al tomar como propias estas banderas: Y ha terminado desmovilizando a las fuerzas más potentes de la resistencia al neoliberalismo: A los piqueteros, a los militantes de los derechos humanos… Desmovilizados que lo apoyan ahora “pasivamente”…
Y también a otros, que estaban dispuestos a poyarlos para ir por más, también presidida por los militantes de la izquierda (pero que se le han alejado desilusionados…):
En la re estatización del petróleo es Solanas el “desmovilizado”
En sacar a las mineras contaminantes: Bonasso
En hacer base en la base subocupada dispuesta a avanzar hasta ser integrada: “Libres del Sur” o Barrios de Pie” pueden ponerle firma a dicha desmovilización…
Por lo que ante cada iniciativa popular: La mitad de la biblioteca dice que pueden ser apoyados por primer minoría… Y la otra mitad dice que no…
¿Por qué?
A todos ellos el kirchnerismo les “dio aire para construir un “movimiento de apoyo”. Y a la hora de decidir, sencillamente optó por el que le pusiera más elementos de poder: Fuera este el pueblo o fueran los grupos económicos…
Contra el pueblo, eligió a
La Barrick, más sus Gobernadores a sueldo – frente a Bonasso y la izquierda y el progresismo
A Repsol y la British – frente a Solanas y la izquierda y el progresismo…
Y a favor del pueblo:
A los movimientos de derechos humanos frente a los ya ancianos milicos genocidas…
A los movimientos por una radiodifusión democrática – frente a Clarín y La Nación…
Quedando en una posición crítica: Los gremios aeronáuticos y gran parte de la CTA…
Dos leyes claves en la misma “balanza dudosa”: El 82% para la mínima jubilatoria, “con fondos” y ley de servicios financieros…
Hoy los que construyen son Lozano, levantando el despacho “minoritario” que se va a votar el miércoles que viene en Diputados. Donde este postula que “se puede pagar dicho nivel de haberes a nuestros abuelos, sin desfinanciar al ANSES, sencillamente: Devolviéndole a este el nivel de los aportes patronales que hacían las grandes empresas hasta Cavallo… Y agregándole medidas contra el empleo en negro, como postula el abogado de la CGT, Dr. Recalde…
El tema es claro y sencillo y le resolvería parte de sus enormes problemas a unos 4 millones de nuestros mayores jubilados (al 70%…). Y sin embargo el oficialismo duda entre esta masa popular y un puñado de empresarios (UIA, Cámara de Comercio, ADEBA y un par más) que se reunieron hace unas semanas y le advirtieron que “Nada de aumentarles los aportes”…
Lo mismo pasa con Heller y su ley de servicios financieros que se propone, nada menos que darle poder al BCRA para que “regule” la actividad, de modo de que esta priorice las necesidades reales de los argentinos Desarrollando un “paquete” que revierta el efecto que la extranjerización y concentración de la propiedad tuvo sobre la economía desde los`90…
- Limitando la extranjerización del sistema financiero.
- Limitando la porción del mercado que puede estar en manos de una sola entidad privada (al 8%)
- Orientando el crédito hacia la producción (40% a las PYMES).
- Limitando el abuso que sobre los menos poderosos ejercen los Bancos privados, donde un mismo crédito puede tener variaciones del 100% en la tasa de interés (la limita a solo el 5% del promedio)
- Orientando el acceso a los servicios a los que no lo tienen, por razones sociales o geográficas… (Servicios básicos gratuitos, mini sucursales en poblaciones pequeñas…)
Y sin embargo: El gobierno aquí también duda, entre la enorme mayoría de los argentinos y las cámaras de los Bancos privados “Nac. & Extranjeros” que han llevado el lobby hasta a costear el lanzamiento de otro ante – proyecto desde el “GEN”, que tiene todo el folclore del “servicio”, más una campaña por la “seguridad”, que ¡casualmente! empalma con una ola de publicidad sobre las salideras fenomenal… Pero que NO menciona un solo punto del “paquete” de fondo…
Y sobre todo: Ya ha comenzado a inclinarse hacia el poder económico extranjero, al proferir la Presidenta frente a los “jefes” árabes la semana pasada que: “Aquí le damos el mismo trato al capital, venga de donde venga: Sea nacional o extranjero”…
Nuestro jubilados y gran parte de la población que necesita de que los Bancos, comiencen a ser un “Servicio para el público”… Esperan no correr la suerte de la mitad de los otros que esperaron “decisiones justas”…
¿Esperarán en vano?
Lo cierto es que: La mitad de la biblioteca dice que pueden ser beneficiados con el apoyo de la primer minoría… Y la otra mitad dice que no…
Así aquí solo cabe que:
¡NO nos sentemos a esperar!…
Finalmente me despido diciéndoles aquello que canta Silvio:
“Con la necedad de asumir al enemigo…
Con la necedad de vivir sin tener precio…”
Los saludo con un abrazo:
José Luis
Una ley para los usuarios financieros
Por: Carlos Heller
La Ley de Servicios Financieros para el Desarrollo Económico y Social es un proyecto que se propone centrar la regulación financiera en base a las necesidades de los usuarios, y está orientada a reemplazar la actual ley 21.526.
El proyecto establece que la actividad financiera es un servicio público, puesto que tiene todas las características que lo definen en este sentido.
Ello no implica que no pueda ser prestado por entidades lucrativas, pero bajo determinadas orientaciones para que la actividad tenga un impacto positivo en la economía.
No es nuevo que el sistema financiero es una de las actividades más reguladas en todo el mundo; nuestro proyecto, además de mantener y fortalecer las regulaciones para sostener la solvencia del sistema, le agrega otras regulaciones para que su accionar favorezca al conjunto de la sociedad.
Se propone generar la democratización de los servicios financieros, para que alcancen potencialmente a todos los habitantes según sus necesidades y características, que serán evaluadas según el riesgo que presente cada uno de los actores a quienes se le brindan los servicios.
Una de las finalidades del proyecto es preservar la estabilidad del sistema, y por lo tanto no prevé ninguna normativa que vaya en contra de las políticas financieras prudentes. Bajo esta premisa, se encomienda al Banco Central establecer un listado de “servicios esenciales“, dirigidos hacia los sectores de menores ingresos de la población, con un nivel acotado de comisiones.
Para favorecer la prestación de servicios en el interior, entre otras medidas, se crea un fondo compensador que administrará el Central, para distribuir proporcionalmente entre las entidades que presten servicios esenciales y según la cantidad de sucursales ubicadas en zonas geográficas de menor densidad poblacional.
Teniendo en cuenta la importancia del crédito en la economía, y el escaso nivel que ha alcanzado en
nuestro país desde la implementación de la ley 21.526, se establecen porcentajes mínimos de cartera que las entidades financieras deben dedicar a las micro, pequeñas y medianas empresas que tienen un escaso acceso al financiamiento.
Para mejorar el crédito a este sector, se establece una tasa máxima vinculada con la tasa de mercado para el segmento de las micro y pequeñas, ya que son los sectores más desprotegidos y los que afrontan los mayores costos.
Algunos críticos han expresado que esta norma generará la ausencia de crédito a muchas empresas pequeñas por no poder cobrar tasas más altas acordes a su riesgo. Pero la realidad demuestra que la tesis que sostiene que las PYMES poseen mayor riesgo es errónea. El Banco cooperativo que presido presta más de un 60% de su cartera a PYMES y mantiene un nivel de mora menor que el promedio de los bancos privados. También debe mencionarse que luego de la crisis financiera desatada en nuestro país a fines de 2001, las PYMES han reducido sus niveles de mora más rápidamente que las grandes empresas.
El proyecto crea una Defensoría del Usuario de Servicios Financieros en el Banco Central, que regulará los departamentos de atención a usuarios que deberán constituir las entidades, de forma tal de proteger al usuario de diversas arbitrariedades y errores. Pensando en mejorar esa protección, se establece un sistema de seguro de depósitos con mayor cobertura y con garantía estatal, que será administrado por el Banco Central para dedicar a este único propósito.
Muchos han criticado los fondos de fomento o de garantía creados para ser administrados por el Banco Central, y han dicho que son nuevas “cajas” para el gobierno de turno; en realidad quienes sostienen esta errónea tesis son aquellos que siguen pensando que el Estado no debe intervenir, y que el propio accionar libre del mercado solucionará todos los problemas de la economía y de la sociedad, una proposición que ha demostrado ser totalmente errónea.
La intención del nuestro proyecto de Ley de Servicios Financieros es dotar al país de una legislación más progresista en materia financiera, en base a las premisas que desde el movimiento cooperativo hemos expresado en los últimos cincuenta años.
Esta nota fue publicada en el suplemento iEco del diario Clarín el 25 de julio de 2010.




