Ahora es cuando
12 agosto, 2010 | Por Gustavo Duch | Categoria: Análisis, comunicados, Especiales, información útil«Los seres humanos somos esencialmente agua. Alrededor de dos terceras partes de nuestro organismo están compuestas de agua. Un 75% de nuestro cerebro está constituido por agua, y el agua es el principal vehÃculo de las transmisiones electroquÃmicas de nuestro organismo. Nuestra sangre circula como un enjambre de rÃos en nuestro cuerpo. El agua en la sangre ayuda a transportar nutrientes y energÃa a nuestro organismo».
Con estas frases Pablo Solón, representante Permanente del Estado Plurinacional de Bolivia, en la Asamblea General de Naciones Unidas, iniciaba su discurso de presentación de una resolución para que allÃ, en la ONU, se reconociera el agua como un derecho humano esencial. También lo es, aunque se nos olvide, un derecho básico para el resto de seres vivos y ecosistemas del planeta. En realidad «el agua, sin duda alguna, es vida», afirmaba Pablo Solón y por eso es necesario «que se reconozca el derecho humano al agua y al saneamiento en momentos en los cuales las enfermedades provocadas por falta de agua potable y saneamiento provocan más muertes que cualquiera de las guerras. Cada año más de 3 millones y medio de personas mueren por enfermedades transmitidas por agua contaminada».
Necesario pero no suficiente. Los datos que presentaba son claros: «A nivel mundial aproximadamente una de cada 8 personas no tiene agua potable. En solo un dÃa más de 200 millones de horas del tiempo de las mujeres se consumen para recolectar y transportar agua para sus hogares. Se estima que el saneamiento podrÃa reducir en más de un tercio, las muertes de niños y niñas por diarrea». Por eso, continuaba, «es necesario convocar a los Estados a promover y proteger –con polÃticas activas y recursos- el derecho humano al agua potable y al saneamiento»
«Como dice mi pueblo –el pueblo que recuperó en Cochabamba el derecho a gestionar su propia agua, concluyó Pablo Solón- ahora es cuando». Y la resolución fue aprobada con el voto favorable de 122 paÃses y 44 abstenciones (entre ellas las de Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido) el pasado 28 de julio. Asà que, ahora es cuando la declaración de la ONU debe dar lugar al establecimiento de lÃmites a la tendencia de los últimos años de privatización de este recurso público llevada a cabo por grandes corporaciones.Ahora es cuando deben prevalecer las necesidades antes que los negocios.
Gustavo Duch Guillot
Galicia Hoxe
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“Porque contar es otra forma de caminar”




